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Salud mental: cuidarnos también es pedir ayuda
Este 10 de octubre conmemoramos el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que nos invita a hablar de bienestar emocional, prevenir problemas de salud mental y recordar que nadie tiene que enfrentar solo momentos de angustia, tristeza o sobrecarga.
La salud mental es parte fundamental de nuestro bienestar y, al igual que cuidamos nuestro cuerpo para prevenir enfermedades, también podemos desarrollar hábitos y redes de apoyo que nos permitan proteger nuestra salud emocional.
Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar nuestra salud mental, disminuir el estigma asociado a estos problemas y promover que todas las personas puedan acceder oportunamente a apoyo y atención cuando lo necesiten.
Hablar de salud mental no significa solamente hablar de trastornos o enfermedades. También significa reconocer nuestras emociones, aprender a identificar cuándo algo nos está afectando y entender que pedir ayuda es una forma de autocuidado.
Cuidar nuestra salud mental también es prevenir
El bienestar emocional se construye día a día. Dormir adecuadamente, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, descansar, mantener vínculos con otras personas y contar con espacios para realizar actividades que disfrutamos son acciones que pueden contribuir a nuestro bienestar.
También es importante aprender a reconocer nuestros propios límites. Vivimos momentos en que las responsabilidades laborales, familiares, económicas o personales pueden generar preocupación y sobrecarga. Cuando sentimos que estamos asumiendo más de lo que podemos manejar, detenernos, ordenar nuestras prioridades y conversar con alguien de confianza puede ser un primer paso.
En niños, niñas y adolescentes, este acompañamiento es especialmente importante. La familia, los cuidadores, las comunidades educativas y los equipos de salud cumplen un rol fundamental en la construcción de herramientas para reconocer y expresar las emociones, enfrentar las dificultades y desarrollar habilidades que permitan afrontar de mejor manera los desafíos de la vida.
La prevención y la detección temprana son fundamentales. Reconocer que algo no está bien y solicitar apoyo oportunamente puede facilitar el acceso a las herramientas y tratamientos que cada persona necesita.
No tienes que enfrentar lo que sientes en soledad
Una de las principales barreras para cuidar nuestra salud mental sigue siendo el estigma. A veces podemos sentir que debemos esconder la tristeza, la ansiedad, el miedo, el agotamiento o la angustia; pensar que pedir ayuda significa ser débil o que debemos ser capaces de resolver todo por nuestra cuenta.
Hablar de salud mental también es cuidarnos
No es necesario esperar a que una situación se vuelva insostenible para pedir orientación. Si una persona siente que está sobrepasada, que sus emociones están interfiriendo con su vida cotidiana o que necesita herramientas para enfrentar lo que está viviendo, puede acercarse a su centro de salud y conversar con un profesional.
Hablar de salud mental también es una forma de cuidarnos. Para profundizar en la importancia de abordar la salud mental desde una perspectiva comunitaria y preventiva, conversamos con Paulina Baeza Torres, trabajadora social, magíster en Salud Mental y Psiquiatría Comunitaria y referente de Participación y Hablemos de Salud Mental de nuestra red de salud.
“La salud mental es parte integral de la salud y del bienestar, por lo que debería ser una preocupación y un compromiso de todas las personas. No depende únicamente de cada individuo, sino también de las condiciones sociales, económicas, culturales y ambientales en que vivimos.
Promoverla requiere hablar abiertamente, escuchar sin juzgar, prevenir el estigma y facilitar el acceso oportuno a apoyo y atención. Las familias, comunidades, instituciones y servicios de salud cumplen un papel fundamental en este proceso.
Desde una perspectiva comunitaria, cuidar la salud mental implica fortalecer las redes de apoyo, mejorar los entornos y promover la participación social. Relevarla es, por tanto, una tarea permanente y compartida para construir comunidades más inclusivas, solidarias y protectoras.”
La red de salud está para acompañarte
En Macul contamos con una red de atención que busca acompañar a nuestros vecinos y vecinas en las distintas necesidades relacionadas con su salud mental.
Si estás atravesando un momento de angustia, te sientes sobrepasado/a o consideras que necesitas apoyo profesional, acércate a tu centro de salud. Allí podrán orientarte y, cuando corresponda, realizar la derivación a los dispositivos especializados de la red, como COSAM, para que puedas recibir la atención que necesitas.
Pedir ayuda a tiempo puede marcar una diferencia. No tienes que esperar a sentirte completamente desbordado/a para acercarte a un equipo de salud.
Además, existen líneas de orientación y apoyo disponibles a nivel nacional. Ante una crisis de salud mental o pensamientos relacionados con el suicidio, está disponible el *4141, Línea de Prevención del Suicidio, donde se puede solicitar ayuda y recibir
Pequeñas acciones que también ayudan
Cuidar nuestra salud mental no significa tener siempre un estado de ánimo positivo ni evitar todas las dificultades. Significa contar con herramientas y apoyos para enfrentarlas.
Algunas acciones que pueden contribuir a nuestro bienestar son:
- Mantener horarios regulares de sueño y procurar un descanso adecuado.
- Realizar actividad física de manera regular, de acuerdo con nuestras posibilidades.
- Alimentarnos de manera equilibrada y mantenernos hidratados.
- Mantener contacto con familiares, amigos, vecinos u otras personas significativas.
- Buscar espacios de descanso y realizar actividades que disfrutemos.
- Encontrar momentos para relajarnos y disminuir las fuentes de estrés cuando sea posible.
- Establecer prioridades y aprender a reconocer nuestros propios límites.
- Mantener un uso equilibrado de las redes sociales y dispositivos electrónicos.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol y otras sustancias.
- Hablar de lo que sentimos con alguien de confianza.
- Y, especialmente, pedir ayuda profesional cuando sentimos que no podemos manejar solos lo que estamos viviendo.
La salud mental también se construye en comunidad
Cuidar la salud mental no es una tarea individual. Una comunidad que escucha, acompaña y evita juzgar también contribuye al bienestar de sus integrantes.
Por eso, durante este Mes de la Salud Mental queremos invitar a nuestros vecinos y vecinas a conversar sobre cómo se sienten, a estar atentos a quienes puedan necesitar apoyo y a dejar atrás la idea de que debemos enfrentar solos nuestras dificultades.
Si algo te está afectando, no lo minimices. Si necesitas ayuda, pídela. Y si alguien cercano necesita ser escuchado, acompáñalo.
En nuestra red de salud encontrarás equipos dispuestos a orientarte y acompañarte. Porque cuidar nuestra salud también significa cuidar lo que sentimos, reconocer nuestras necesidades y saber que siempre podemos pedir apoyo.
Este Mes de la Salud Mental, hagamos de la conversación, la prevención y el acompañamiento parte de nuestro cuidado cotidiano.